Nuestra Historia
I
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El origen
Cony, ingeniera comercial, decidió dejar de construir el sueño de otros para levantar el suyo.
La idea apareció sin buscarla, en una sobremesa entre su padre y un amigo. Medio en broma, medio en serio:
«¿Y por qué no un sex shop?»
Con unos ahorros, el respaldo de su familia y muchas ganas, solo quedaba una cosa: atreverse.
◆
II
◆
El nombre
Y mientras le daba vueltas a la idea, en su cabeza no sonaba un plan de negocios.
Sonaba una canción.
«Besos Mojados» la devolvió de golpe a la adolescencia: a las hormonas, a la curiosidad, al deseo sin culpa.
Ahí lo supo. El nombre ya estaba elegido.
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